
El piloto de Saladas, cerró de la mejor manera el certamen de la Monomarca 128 disputada ayer en el autódromo de Misiones. Llegó sexto a la caída de la bandera a cuadros, pero tras dos desclasificaciones se quedó con el cuarto puesto.
En la previa de este Grand Prix, decíamos que iba a ser un fin de semana atípico para el automovilismo de A.P.A.C, que por vez primera pisaría este recinto misionero; y vaya que lo fue.
En el marco de la décima fecha de esta categoría, ocurrió de todo. La actividad oficial, dio su inicio el sábado en horas tempranas con los entrenamientos libres, en los cuales Escobar ya se había encontrado con un auto bárbaro. Posteriormente se llevó adelante la clasificación en la cual el saladeño se quedó con el sexto mejor registro.
Continuando con la jornada sabatina; por cierto muy calurosa; decirles que en la carrera clasificatoria Escobar supo mantenerse firme en la pista, y pese a tener situaciones que pudieron complicarlo (roce con el charatense Cavero), las resolvió a puro oficio y llegó en el quinto puesto a la caída de la cuadriculada.
El espectáculo que al público hace delirar, se vio ayer en horas del mediodía. Ya que en el momento en que la Monomarca 128 se prestaba a salir a pista, se desataron copiosas lluvias que obligaron a los pilotos a tener que optar por el neumático ancorizado. Los mecánicos del equipo de Escobar hicieron el cambio de cubiertas, aunque no percibieron que existía un inconveniente con las masas delanteras.
Escobar largó la carrera final y desde el vamos puso toda la carne en el asador, en los primeros giros estaba cuarto en la pista y sin perderle el rastro al tercero. Una nube de spray separaba a los protagonistas de la Monomarca, que impusieron un ritmo de carrera muy veloz al punto que ni se notaba que la lluvia estaba presente.
Cuando transcurría la quinta vuelta, el saladeño empezó a sentir una vibración que con el transcurrir de los metros fue más intensa, esta situación lo obliga a ingresar a boxes justo en el momento menos oportuno para hacerlo, entonces en un santiamén el equipo da cuenta que las dos ruedas delanteras estaban flojas, un error que pudo haber costado muy caro.
Luego de solucionar el inconveniente, Escobar sale de los “pits” muy retrasado en el clasificador y empieza a “remar” desde el fondo, imponiendo su estilo y haciendo una carrera muy rápida que lo catapultó hasta el sexto puesto final.
Sin embargo la carrera no terminó acá, ya que en la revisión técnica se detectaron anomalías en el diámetro del carburador del oriundo de Tres Isletas, Fabián Perduk, quien había ganado ayer y que luego de ser marginado optó por apelar la sanción, por lo que la clasificación está en suspenso. Por el mismo motivo, también fue excluido el charatense Corredera, quien ayer hubiera sido tercero en la pista.
Estas son muy buenas noticias para el piloto de Saladas, porque de confirmarse estas desclasificaciones se adjudicaría oficialmente el cuarto puesto en la final disputada ayer; ídem posición en la cual culminó el certamen de pilotos 2009.
Otro año se ha cerrado, este con un sabor más especial que los anteriores. Es que la victoria cosechada aquel 12 de julio sirvió de inyección anímica para encarar el resto de la temporada, teniendo en cuenta que el esfuerzo que demanda conseguir el presupuesto carrera tras carrera es inmenso. Vale destacar este “cuarto puesto” en un ranking compuesto por más de 40 pilotos entre los de la capital y el interior chaqueño, entre los de Santa Fe, Misiones etc.
Felicitaciones al Equipo Petrobras Saladas por esta nueva cosecha y: “Que el 2010 nos encuentre siempre acelerando”…


