No
la tuvo fácil el piloto de Saladas en la fecha 12 del TFS en el autódromo
Ciudad de Paraná. El sábado en pruebas estaba en los primeros planos, pero el
golpe de escena llegó con la rotura del impulsor, que lo obligó a utilizar el
de auxilio para la carrera del domingo, partiendo desde el puesto 21 y culminando 17, en el
marco de una competencia muy áspera como de costumbre.
La actividad en pista se había iniciado el día sábado 30
de noviembre con las dos tandas de entrenamientos y las posteriores
clasificaciones. En los entrenamientos, Escobar figuró entre los ocho primeros
a una leve diferencia de la vanguardia, pero en la clasificación llegó el golpe
de escena como lo indicamos anteriormente, con la rotura del motor de carreras.
De esa manera, el saladeño quedó ubicado en el puesto 21 sobre 42 maquinas.
Al caer la tarde sabatina, se colocó el motor de auxilio
en la unidad número 38 para encarar la carrera final del domingo 1 del corriente.
Y con un clima amenazante, caracterizado por una nubosidad y elevada
temperatura, pasadas las 13:15 se puso en marcha la gran final a 14 giros.
Escobar largó por el sector interno y en los primeros giros se cuidó de las
distintas situaciones que se fueron dando en carrera como es habitual. Los
roces y las idas de pista estuvieron a la orden del día. Luego exprimió el
potencial de su unidad a tal punto que llegó a estar entre los 12 primeros,
pero con el transcurrir de las vueltas perdió algo de rendimiento y tras un
ingreso del Pace Car, su unidad pudo encontrar un poco de alivio.
En el relanzamiento ya no había mucho más, y para colmo
algunas gotas cayeron sobre la cinta asfáltica como si faltaran incertidumbres
o emociones a esa altura de la competencia. De hecho algunos protagonistas
fueron al trompo a raíz de la leve llovizna en algunos sectores del recinto,
debido a que todos tenían calzado el neumático “slick” de piso seco, inclusive
el mismo Escobar casi se queda sin pista en una curva veloz, pero pudo
controlar la situación para ver la cuadriculada en el puesto 17.
El
balance de la temporada
Acaba de finalizar un año intenso, angustiante y esquivo
para Luis Escobar y el equipo de Oscar Páramo, que estuvieron presentes en 11
fechas de 12 en este 2013. Cabe aclarar que la única ausencia fue en la séptima
fecha que se corrió en Rafaela el 14 de julio.
Si bien es cierto que fue un año de mala fortuna, de
muchas roturas y demás; El contrapunto de todo ello se ve reflejado en varios
resultados parciales que si fueron muy buenos: Cómo cuando en la apertura en
Rosario, Escobar venia peleando el podio en la final B y terminó en la séptima
colocación luego de ser perjudicado por el piloto de Granadero Baigorria, Ariel
Lozano, que luego fue excluido. También el puesto 12 de San Jorge III, luego de
largar 20 entre 41 competidores. O el puesto 8 de clasificación en Termas de
Río Hondo sobre un total de 41 maquinas, por citar solamente algunos ejemplos.
De todos modos el saldo de la temporada da positivo, y lo
concreto es que se trabajó una y otra vez, tanto en el taller como en cada
escenario, siempre poniendo lo mejor de cada uno en pos de conseguir los
resultados que a veces no solamente no se dan por cuestiones de mala o buena suerte,
sino que además el factor presupuesto es el mayor condicionante en la mayoría
de los casos. En síntesis lo que quedó en el “debe” es poder redondear el fin
de semana, detalle que será preponderante para la temporada entrante que ya
tiene como fecha de inicio el 2 de marzo, hasta ahora en el “Parque de la
velocidad” del Club San Jorge.
Agradecimientos
Luis Escobar agradece a: Lotería Correntina, Ayamix
Hormigones, Convac SA estaciones de servicios Oil 4 Bocas, Municipalidad de
Saladas y al Gobernador Ricardo Colombi por el apoyo brindado en el
automovilismo nacional.
Párrafo aparte para todos los integrantes del Páramo
Racing Team, y al motorista santafesino “Pechuga” Luraschi por el asesoramiento
brindado en cada una de las competencias.
