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martes, 21 de diciembre de 2010

Escobar probó en el autódromo la unidad que tripulará en el 2011


Se trata del ex Fiat del chaqueño Fernando Ayala (reciente sub campeón de la Monomarca), que seguirá con la preparación de Páramo en Resistencia, pero que será comandado por el saladeño que también tiene otros proyectos para la temporada venidera.

Todavía no concluye el 2010, y el saladeño Luis Escobar ya trabaja a destajo para la próxima temporada. El fin de semana último, estuvo probando junto a la estructura del Páramo Racing en el autódromo Santiago “Yaco” Guarnieri de Resistencia Chaco. Lo hizo a bordo del Fiat que pertenecía al chaqueño Fernando Ayala (logrando registros muy buenos), que esta temporada recalará en la Formula Renault nacional y que por ello dejará la Monomarca 128 pese a haber logrado el sub campeonato en este año.

Paradójicamente, Escobar fue su guía en la pista este año, ya que Fernando tiene tan sólo unos 20 años de edad y dos temporadas encima de automovilismo en la Monomarca. Es más, sus intenciones para el 2010 en principio eran terminar lo más adelante posible en el campeonato y seguir sumando experiencia. Sin embargo, las posibilidades de correr en más de una oportunidad en autos de Formula Renault, lo inyectaron anímicamente a tal punto que supo madurar en cuanto a las situaciones de carrera que le han tocado definir, siempre aconsejado por pilotos y preparadores de experiencia, como Escobar y Páramo en este caso.

Por ello, desde la quinta fecha de este año y hasta la actualidad, la persona de Hugo Ayala (padre de Fernando) se mostró muy agradecida con el piloto saladeño. Desde entonces, el propietario de la empresa Ayamix hormigones hizo su aporte económico importante para que la firma se luciera en los laterales del auto de Escobar. Entonces de ahí surge la intención de que la estructura del equipo de Monomarca siga en vigencia en 2011, con el auto más rápido en manos de Escobar, que a su vez cederá al bellavistense Saúl Vaccaro la unidad con la que disputó las ocho fechas de A.P.A.C y las dos del Zonal este año. Mientras que el Fiat que manejó Vaccaro en la Monomarca 2010, quedaría libre para alquilar. Estos serían los principales movimientos en el equipo para la próxima temporada.

Posibilidades de desembarcar en Santa Fe

Luis Escobar cuenta con muchas chances de desembarcar en el automovilismo santafesino en el año entrante. Se trataría de darle continuidad al proyecto que este año lo iniciaron el mismo Oscar Páramo con Fernando Ayala, cuando compitieron en la décima fecha del Turismo Fiat Santafesino en el autódromo Parque de la velocidad de San Jorge, en la cual se quedaron con el tercer registro de la clasificación, aún sin que Fernando conociera el trazado.

Se trata de una categoría mucho más desarrollada y que apunta a un estilo más de Turismo Nacional, ya que los motores son tres veces más equipados y desarrollados si los comparamos con los de la Monomarca, al igual que la caja de cambios, que serían los dos elementos que marcan una mayor diferencia en los autos.

Siguiendo con las posibilidades del piloto de Saladas, debemos indicar que todo está encaminado para incursionar en esta categoría, es decir el presupuesto y los elementos de competición necesarios. Lo único que complicaría a Escobar, sería su situación laboral, teniendo en cuenta las distancias que demandarán recorrer para participar en esta especialidad, que si bien es santafesina, visita varios autódromos importantes de nuestro país, tales como Paraná y Concordia, por citar algunos ejemplos.

De todos modos, la idea del equipo de competición es continuar peleando por cosas importantes en la Monomarca Fiat 128 de la Asociación Propietarios de Autos de Competición del Chaco, y alternar con el automovilismo santafesino cuando se presente la ocasión, siempre y cuando desde A.P.A.C puedan ofrecer un costo más accesible y una comisión fiscalizadora unida y con buenas intenciones. De no ser así, se abandonaría la Monomarca y se inclinaría de lleno al Turismo Fiat de Santa Fe, pero habrá que esperar que las cosas fluyan un poco más para poder definir la campaña deportiva del año que viene.

En otro orden de cosas, se hace propicia la ocasión para desearles una muy feliz navidad y un próspero año nuevo para todos los que de alguna u otra manera siempre colaboran. A las distintas empresas que hacen posible la participación de esta escuadra, a los medios de comunicación que siempre colaboran en la difusión y a todas las familias. Son los deseos del Equipo Petrobras Saladas.

German Miguel – Prensa Equipo Petrobras Saladas.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Así fue el 2010 para Escobar


A través de este detallado informe, repasamos el “paso a paso” de este fructífero 2010 para el saladeño Luis Escobar, que supo subir a los podios de la Monomarca 128 y de la Clase “B” del Zonal, alternando los certámenes con el mismo auto.

Revisando las estadísticas que arrojó esta temporada, debemos indicar que fue el año que más competencias disputó Escobar en su trayectoria cómo piloto de competición, con un total de diez carreras. Ocho de ellas, válidas por el certamen de la Monomarca Fiat 128 de la Asociación Propietarios de Autos de Competición. Mientras que las dos restantes, pertenecieron al campeonato de la Clase “B” del Automovilismo Zonal.

También fue el año con más alegrías para el piloto saladeño en su historial, ya que se dio el lujo de subir en tres ocasiones al podio. Dos de ellos en la Monomarca 128 y el restante en la Clase “B”. Un dato muy llamativo si comparamos con lo acontecido en el 2009, oportunidad en que ganó su única competencia en la Monomarca, que de hecho fue muy contribuyente para terminar el año entre los cuatro primeros del ranking. Mientras que en este 2010, los dos podios obtenidos en la Monomarca, apenas le alcanzaron para culminar sexto en la temporada, lo que habla a las claras de la importancia que tiene ganar una competencia -o visto de otra manera- de los beneficios que goza el piloto una vez que gana alguna competencia del calendario (requisito indispensable para pelear por el título).

Escobar no había arrancado de la mejor manera el año, ya que en la primera competencia del año (11 de abril) el sábado clasificó en el décimo puesto, con un motor complicado. Largó desde el puesto diecinueve en la carrera clasificatoria y llegó sexto en una remontada impresionante. Luego en la final llego a batallar con un lote de cuatro postulantes al segundo lugar, pero la bomba de combustible lo dejó a un costado.

La segunda cita (16 de mayo) fue contundentemente de mayor a menor. Claro, el día sábado Escobar clasificó cuarto, lo que le habilitó para largar segundo la carrera clasificatoria del domingo, en la cual desde el inicio, fue un ida y vuelta con el correntino Marano, con quien alternaba la vanguardia en un terrible mano a mano, hasta que faltando tres vueltas para lograr el triunfo parcial, el saenzpeñenze Zacarías estiró el frenaje en la curva de la tribuna y lo embistió a Escobar obligándolo a desertar. El saenzpeñenze fue excluido de la fecha, mientras que Escobar largó vigésimo primero la final y pudo escalar hasta el décimo puesto.

La fortuna no aparecía. La participación en la segunda fecha del Zonal en el Guarnieri de Resistencia (30 de mayo), tampoco fue la excepción. Escobar clasificó segundo, a unos escasos milésimos detrás del saenzpeñenze Iglesias, lo que le permitió largar desde el segundo lugar la segunda serie clasificatoria, en la cual batalló desde el vamos con Sánchez y Alegre hasta la vuelta número cinco, ya que Alegre estiró su frenaje y lo sacó de escena al saladeño, que fue a parar a un charco de agua y barro. Tras volver de la situación adversa, llegó sexto. En la final largó duodécimo y cuando transitaba quinto, se desprendió un amortiguador trasero aún cuando restaban dos giros de competencia y la victoria podía haber sido para cualquiera, ya que ninguno había marcado una amplia diferencia.

Pero cómo el automovilismo otorga revanchas, en el fin de semana menos pensado por Escobar y compañía, llegaría la primera alegría del año. En la tercera fecha del campeonato (6 de junio - con pilotos invitados) clasificó segundo el sábado, en un solo giro lanzado, ya que la primera caja de cambios dijo basta. Tres cajas más se cambiaron ese mismo día. El domingo en horas tempranas, Daniel Escobar rompía otra caja más, que sumada a la que Luis rompió después en la tanda de tanques llenos, sumaban seis. Llegó el momento de la final de titulares, Luis largó segundo, pero en el transito de la vuelta previa se rompió el embrague. Esto lo obligó a largar en movimiento. Automáticamente se le recargó cinco segundos por adelantarse en la largada, claro está que no había otra opción. Pese al recargo, Luis dejó todo en la pista y logró hacer una diferencia tranquilizante y necesaria para que al computarse el recargo, no le afectara ese trabajoso segundo puesto.

Con estos condimentos, la cuarta fecha (4 de julio) se avecinó. El sábado fue 1-2 para el equipo de Páramo, Con Ayala desde la pole y Escobar detrás a una escasa diferencia. Fue la primera ocasión en que se movió toda la actividad puntable para el domingo. En la clasificación, Escobar se metió entre los diez primeros luchando con la caja de cambios y manejando con una mano. La carrera clasificatoria la largó duodécimo y llegó sexto, pese a soportar los embates de Cavero (Charata) que le borró el lateral derecho de su auto. La final fue para el olvido. El saladeño partió sexto y al fondo de la recta principal llegaron cuatro autos apareados, Escobar tuvo que ir por afuera, pero al intentar retomar el radio de giro, González Zund le embistió en la rueda trasera derecha, lo obligó a ingresar a boxes para enderezar la chapa que rozaba el neumático y terminó decimosexto.

La ansiedad por revertir la situación era notable. La quinta fecha (1 de agosto) fue la ocasión propicia para ello. El domingo clasificó cuarto, y en la carrera clasificatoria largó segundo y llegó segundo. Desde ese puesto largó la final, en la cual se prestaron la vanguardia en quince oportunidades con el chaqueño Piccio, en un terrible mano a mano. Escobar tenía menos motor que Piccio, y pulía las diferencias en las curvas, mientras que el chaqueño hacía lo contrario. Sin embargo los censores fueron los que dirimieron el primer puesto, ya que por escasos milésimos el chaqueño le arrebató el primer puesto al saladeño en la sentencia. Inolvidable. Pese a ello, Escobar repetía el segundo puesto y sumaba su tercer podio en la especialidad.

Así llegó la cita número seis (5 de septiembre), la segunda ocasión con pilotos invitados de la temporada. La reñida clasificación del domingo lo depositó al quinto lugar al saladeño. En su carrera (titulares) largó quinto, rápidamente doblegó a Marano y se sumó al cuarteto de protagonistas que peleaban la punta, aunque sólo duró hasta la quinta vuelta de competencia, ya que allí apareció una falla que lo retrasó hasta el vigésimo puesto. La porcelana de una bujía se había roto, algo insólito. El que salvó las papas, fue Daniel Escobar (invitado) que largó su final desde la posición número veinte. El menor de la dinastía no se amilanó y escaló hasta la quinta colocación en una labor más que destacable.

Por el término de dos meses, el Equipo Petrobras Saladas estuvo inactivo. Problemas dirigenciales en la A.P.A.C, fueron los detonantes de esta adversa situación, sobre todo para la gente que vive de esto, cómo los preparadores y mecánicos. Entonces, el automovilismo Zonal llegó nuevamente al Guarnieri de Resistencia con su novena fecha (7 de noviembre). Escobar fue de la partida y afortunadamente recuperó el protagonismo. Clasificó cuarto, pese a haberse excedido en una curva. Su serie clasificatoria la vio partir segundo, y con un planteo de carrera muy cauto llegó cuarto. La final largó en la quinta colocación, retratándose hasta el séptimo lugar en los primeros metros, para más las cubiertas comenzaron a perder grip y tuvo que manejar prácticamente al estilo rally para poder llevar sobre la cinta asfáltica a su unidad. Pero una serie de incidentes lo favorecieron para que herede el tercer puesto y no lo suelte más hasta la sentencia, en lo que fue el tercer grito de la temporada.

Finalmente, y con los inconvenientes a medio solucionar, la A.P.A.C retomó su actividad con la séptima competencia (14 de noviembre). Muy desafortunado estuvo en la clasificación Escobar, ya que problemas de carburación lo depositaron en el vigésimo cuarto puesto. Desde allí inició la contundente remontada hasta el sexto puesto, pero un recargo de cinco segundos lo retrasó al décimo puesto, ya que pasó a dos autos sin haber notado la presencia de la bandera amarilla (peligro en pista). Desde el puesto diez abordó la final, llegando a estar sexto inclusive, pero la caja de cambios lo obligó a que manejase con una sola mano casi la totalidad de la competencia, entonces tuvo que cuidar el noveno puesto hasta el epílogo, sin poder aprovechar al máximo el ritmo de su auto.

Llegó entonces la octava y última fecha de la Monomarca Fiat 128 (5 de diciembre). El temporal se desató el sábado, Escobar giró una sola tanda bajo el agua y apareció una falla eléctrica que se solucionó recién en las últimas horas del día. El domingo, en tanques llenos ostentó el cuarto puesto, aunque lastimosamente en clasificación apareció nuevamente una falla que lo retrasó hasta el octavo puesto. Desde ese puesto, la Carrera Clasificatoria lo vio partir. Ya en la largada se quemó una bujía y lo obligó a que vaya al box. El ingreso del Pace Car lo favoreció para que no perdiera una vuelta y pueda salir a pista, si bien último, pero sin una vuelta menos. Entonces desde el puesto veintidós comenzó la impresionante remontada hasta el cuarto puesto en tan solo ocho vueltas de competencia.

La final largó desde la quinta colocación, con el charatense Cavero a su lado (era el objetivo). Ambos llegaron apareados a la primera curva, Escobar se ganó la cuerda y Cavero fue por afuera, ningunos de los dos levantó el acelerador y el charatense se cerró sobre Escobar que lo llevó al trompo tras engancharlo en el guardabarros trasero. Las autoridades entendieron que fue una maniobra perjudicial de Escobar hacia Cavero, y por ello automáticamente el saladeño fue recargado con cinco segundos. A partir de allí, Escobar tiró toda la carne en el asador, imprimiendo un ritmo de carrera rapidísimo que le permitiera descontar ese recargo. Finalmente el saladeño vio agitarse sobre su parabrisas la bandera a cuadros en el tercer puesto en la pista, a escasas diferencias del ganador y campeón Carlos Bru y de Ramón Orcola, pero al computarse en el tiempo ese recargo, Escobar quedó quinto en las estadísticas.

Toda esta producción en la Monomarca Fiat 128, le significó el sexto puesto del campeonato de pilotos a Luis Escobar, entre un total de cuarenta y nueve volantes de toda la región. A esta altura del año, lo único que sobró son agradecimientos: A todas las empresas que hicieron posible otra temporada de automovilismo, a todos los medios de comunicación de Saladas y localidades vecinas que durante la temporada difundieron el material informativo, a todas las familias del Equipo Petrobras Saladas y al público en general.

German Miguel – Prensa Equipo Petrobras Saladas.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Escobar cerró el año con algunos infortunios


El octavo capítulo de la Monomarca 128, que se corrió ayer en Resistencia, fue con algunos sobresaltos para el saladeño Luis Escobar, que tuvo un incidente con el charatense Cavero y fue sancionado. Llegó tercero en la pista, pero quedó quinto en las estadísticas.

El piloto de Saladas ha culminado su octava temporada como piloto, y la cuarta en la Monomarca Fiat 128 de la Asociación Propietarios de Autos de Competición, que habitualmente disputa sus competencias en el autódromo Santiago Guarnieri de Resistencia.
La actividad oficial había arrancado el día sábado. Sorpresivamente, el pronóstico meteorológico no fue como vaticinábamos, ya que el temporal se desató durante esta jornada. Escobar sólo giró en la primera tanda ya que penó con una falla eléctrica que recién fue parcialmente solucionada en las últimas horas de la tarde y ya probando en una de las rutas de la vecina provincia.
Al momento de los entrenamientos de tanques llenos, ya del día domingo, el piloto de Saladas se quedó con el cuarto registro. Aunque lastimosamente esta sonrisa se le borró en la Clasificación, ya que allí apareció nuevamente una falla eléctrica que lo retrasó hasta el octavo puesto.
Desde ese puesto, la Carrera Clasificatoria lo vio partir. Ya en la largada se quemó una bujía y lo obligó a que ingrese al box para solucionar el inconveniente. El ingreso del Pace Car lo favoreció para que no perdiera una vuelta y pueda salir a pista, si bien último, pero sin una vuelta menos. Entonces desde el puesto veintidós comenzó la impresionante remontada hasta el cuarto puesto en tan solo ocho vueltas de competencia.
La Carrera Final la largó desde el puesto número cinco, con el charatense Diego Cavero a su lado- que junto al local Orcola eran los pilotos a batir por el saladeño para quedarse con el cuarto puesto del campeonato-, Escobar largó mejor pero ambos ingresaron apareados a la curva número uno, Escobar se adjudicó la cuerda y Cavero fue por afuera, ninguno de los dos atinó a levantar el pie del acelerador y Cavero se cerró sobre Escobar que no pudo evitarlo y lo obligó al trompo con un toque. Las autoridades entendieron que fue una maniobra perjudicial de Escobar hacia Cavero, y por ello automáticamente el saladeño fue recargado con cinco segundos. A partir de allí, Escobar tiró toda la carne en el asador, imprimiendo un ritmo de carrera rapidísimo que le permitiera descontar ese recargo. Finalmente el saladeño vio agitarse sobre su parabrisas la bandera a cuadros en el tercer puesto en la pista, a escasas diferencias del ganador y campeón Carlos Bru y de Ramón Orcola (que con ese segundo puesto es muy probable que se haya quedado cuarto en el certamen), pero al computarse en el tiempo ese recargo, Escobar quedó quinto en las estadísticas.
“Pese a los problemas que tuvimos, fue una competencia espectacular, me divertí muchísimo arriba del auto durante todo el año y hemos cerrado otra temporada más que positiva. Quiero agradecer a la Municipalidad de Saladas, a Ayamix Hormigones, a Convac SA, a Manuel Martínez a todos los amigos que me dieron una mano y a la familia, estoy muy agradecido a todos ellos por el apoyo que me brindan siempre. No me quiero olvidar de la prensa, que siempre difunden lo que hacemos”, fueron algunos de los conceptos que tuvo Escobar en parque cerrado, después de la final de ayer.

German Miguel – Prensa Equipo Petrobras Saladas.
Foto: Gentileza En Carrera web.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Escobar podría cerrar el año bajo la lluvia


A.P.A.C confirmó su cierre de temporada para este fin de semana. El pronóstico para Resistencia indica lluvias y tormentas para el domingo. El saladeño está listo, y buscará cerrar el año de la mejor manera posible.

Tal lo acontecido el año pasado en el autódromo de Oberá (Misiones), este fin de semana la lluvia podría sumarse cómo protagonista en la definición de los certámenes de la Asociación Propietarios de Autos de Competición, con la salvedad de que el escenario será el habitual Santiago Yaco Guarnieri de Resistencia.

El pronóstico extendido acusa una jornada sabatina de cielo nublado y cubierto, con una mínima de 23 grados y una máxima de 33. Recién para la media mañana del domingo avizora posibles lluvias y tormentas eléctricas, por lo que será fundamental alistar con el tiempo necesario los elementos aptos para dicha situación en la pista, en caso de que esta información se concrete.

La modalidad de la competencia, establece que en el día sábado se desarrollaran los entrenamientos oficiales cronometrados. Mientras que el domingo se llevarán adelante las tandas de clasificación junto con las carreras clasificatorias y finales, por lo que será de vital importancia acertar en la configuración del auto en caso de que se desate el temporal.

La tabla de posiciones de la Monomarca Fiat 128, nos sugiere afirmar que el titulo de campeón se dirimirá entre los pilotos: Carlos Bru (líder con 155 unidades), Matías Borchichi - en caso de que se le levante la sanción que se le aplicó en la séptima fecha (retiro de invitación por insultar al cuerpo del comisariato deportivo) – que se ubica en el segundo puesto con un total de 143 puntos, y Fernando Ayala que es el tercero también con 143. Luego se sitúan: Diego Cavero (119,5 puntos), Ramón Orcola (112,5 puntos) y el saladeño Luis Escobar (con 97,5 puntos), que intentará doblegar al charatense Cavero y al local Orcola, para volver a culminar en el cuarto puesto del certamen cómo en la temporada anterior.

Realizando una serie de cálculos, podemos vislumbrar que Escobar necesitaría ganar la carrera clasificatoria y terminar entre los primeros cuatro de adelante en la final, siempre y cuando tenga a sus espaldas al charatense y al de Resistencia, para poder logar su cometido. Esta sería la opción menos exigente para el saladeño, pero como la Monomarca sorprende fecha tras fecha todo puede llegar a concretarse, sin dejar de mencionar el proverbio que reina en el ambiente: “Las competencias terminan cuando la bandera a cuadros se agita”.

Bajo esas circunstancias tendrá que afrontar esta fecha el piloto de Saladas, que no la tendrá para nada fácil y nuevamente en un cierre de temporada, en su caso la octava.

German Miguel – Prensa Equipo Petrobras Saladas.